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Reflexión de la Semana

Segundo Domingo de Pascua

Eucaristía 23 de Abril de 2017

¡CONSTANCIA EN MEDIO DEL CAMBIO!

Nos damos cuenta que todo cambia: las épocas, los lugares, la apariencia física, la madurez sicológica, las personas, las condiciones de vida, los sistemas económicos y políticos, el conocimiento; y más aún si como migrantes debemos estar de un lado para otro después de cierto tiempo. Puede ser que el cambio nos alegre al liberarnos de la monotonía y lanzarnos a nuevos horizontes y desafíos, puede ser que no lo asimilemos fácilmente porque implica volver a empezar y construir de nuevo después de cierto tiempo en estabilidad y haber sentado raíces.

En medio de tantos cambios, también hay constantes que permiten estabilidad en todo sentido. También se es constante en mucho o en poco, cada quien tiene su propia historia. El perseverar hace que las metas sean posibles, que hasta lo que pareciera imposible sea una realidad. Los primeros cristianos, con la fuerza de Jesús resucitado, eran constantes en la común-unidad, la enseñanza de los Apóstoles, la oración, la Fracción del Pan (Eucaristía). Su constancia ha llegado a nosotros, por eso hoy seguimos su ejemplo y con la misma fuerza de Jesús resucitado, el Siempre Fiel, en casi todo el mundo, escuchamos su Palabra, seguimos sus ejemplos y nos esforzamos para el amor sea quien reine en cada rincón, en cada corazón.

Unamos nuestra voz al siguiente cántico de triunfo de la vida sobre la muerte:

!Hey, Jesucristo, estás vivo, estás vivo; gracias al Padre quien te ha resucitado!

/Aleluya, aleluya, aleluya/.

Brilla el universo con la luz gloriosa del Resucitado que a la muerte venció.

Ángeles y santos, en coros celestiales dan la gran noticia: “Jesús resucitó”.

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz. Amén..
Fray Atanasio Flórez O.P

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